Translate

viernes, 18 de septiembre de 2015

ORACIÓN PARA PEDIR LA LLUVIA


Oración del Papa Pablo VI 

Dios Padre Nuestro, Señor del cielo y de la tierra.
Tú eres para nosotros: existencia, energía y vida.
Tú has creado al hombre a tu imagen y semejanza,
para que con su trabajo, haga fructificar las riquezas de la tierra,
colaborando así a tu creación.
Somos conscientes de nuestra miseria y debilidad.
Nada podemos sin Ti.
Tú, Padre Bueno,
que haces brillar el sol sobre todos y haces caer la lluvia,
ten compasión de cuanto sufren durante la sequía en estos días.
Escucha con bondad las oraciones
que tu Iglesia te dirige con confianza,
como escuchaste las súplicas del Profeta Elías
que intercedía a favor de su Pueblo.
Haz que caiga del cielo sobre la tierra árida, la lluvia tan deseada,
para que renazcan los frutos y se salven los hombres y los animales.
Que la lluvia sea para nosotros el signo de tu gracia y bendición.
Así, confortados por tu misericordia,
te rendimos gracias por todo don de la tierra y del cielo,
con que tu espíritu satisfaga nuestra sed.
Por Jesucristo, Tu Hijo, que nos ha revelado tu amor,
Fuente de Agua Viva que brota hasta la vida eterna.
A Él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.

Señor: que te dignes enviarnos el beneficio de las lluvias: te rogamos, óyenos (3).


ORACIÓN UNIVERSAL 
Dios es nuestra Providencia y nuestro Padre,
a quien nada de la vida de sus hijos se le escapa.
Su amor nos atrae hacia Él, a pesar de nuestros pecados.
Pidámosle que nos ayude a marchar hacia Él,
a través de las dificultades de la vida, y a superar esta sequía.
Respondamos a cada petición:
R. Creador providente, sálvanos.
  1. Que en este tiempo de sequía todo el pueblo de Dios se ponga en oración, primero para adorar y dar gracias al Creador, y luego para implorar su misericordia y suplicarle que mande la lluvia sobre nuestros campos. Roguemos al Señor. R.
  2. Que los candidatos a los puestos públicos encuentren alternativas para contrarrestar el cambio climático, y empujen a los ciudadanos a respetar el orden natural y la conversión de los pecados cometidos contra el medio ambiente. Roguemos al Señor. R.
  3. Que los que sufren en su carne, en sus sentimientos, en sus relaciones humanas, o en su espíritu, ofrezcan su dolor e impotencia, junto con Cristo, como intercesión para implorar la necesaria lluvia, y reencuentren salud y armonía. Roguemos al Señor. R.
  4. Que la ciencia y la técnica mejore las cosechas, el uso de los recursos naturales, la calidad de los alimentos, la producción de los insumos necesarios para una supervivencia digna, y condiciones de trabajo que favorezcan a la familia. Roguemos al Señor. R.
  5. Que nuestro Creador y Padre nos dé la lluvia y nos motive para valorar los trabajos de los campesinos, así, con abundantes cosechas, podremos reparar nuestros males, recuperar nuestras emergías y ser solidarios con los necesitados. Roguemos al Señor. R.
  6. Por nuestra comunidad, para que el Señor venga en nuestra ayuda en esta situación de escasez de agua, pero que no busquemos sólo los bienes materiales, sino aprendamos a conformarnos con la voluntad de Dios y aprovechemos las circunstancias adversas. Roguemos al Señor. R.


Padre Celestial,
por cuyo don cae la lluvia y fertiliza la tierra;
mira las aflicciones de tu pueblo;
con tu bendición celestial
concédenos el don de la lluvia;
para que basten los frutos de la tierra;
y concede por tu bondad que la escasez y carestía
que ahora justamente sufrimos por nuestros pecados,
puedan misericordiosamente tornarse en abundancia.
Por Jesucristo nuestro Señor.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario