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miércoles, 13 de abril de 2016


miercoles 13 DE ABRIL TERCERA SEMANA DE PASCUA
EVANGELIO
La voluntad de mi Padre consiste en que todo el que vea al Hijo y crea en Él, tenga vida eterna.

Del Evangelio según san Juan 6, 35-40

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed. Pero como ya les he dicho: me han visto y no creen. Todo aquel que me da el Padre viene hacia mí; y al que viene a mí yo no lo echaré fuera, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.

Y la voluntad del que me envió es que yo no pierda nada de lo que Él me ha dado, sino que lo resucite en el último día. La voluntad de mi Padre consiste en que todo el que vea al Hijo y crea en Él, tenga vida eterna y yo lo resucite en el último día”.
Palabra del Señor.


 

EL PAN QUE SACIA LOS ANHELOS DEL SER HUMANO 

Verdad: La persecución violenta que se desata en Jerusalén contra los discípulos de Jesús, tras el martirio de Esteban, si bien provocó mucho dolor y sufrimiento, fue también ocasión providencial para que se difundiera el Evangelio del Resucitado por lugares que aún no habían oído hablar del mensaje cristiano. Así es como la pedagogía divina transforma situaciones trágicas en instrumentos al servicio de su proyecto salvador: de los males saca bienes para la humanidad. Y la desaparición de Esteban abre camino al protagonismo de Felipe en la misión.

El hambre y la sed, son realidades concretas, pero que al mismo tiempo simbolizan las carencias, necesidades y anhelos más profundos de la existencia humana. En la parte del discurso del Pan de Vida que se proclama hoy en el Evangelio, Jesús se presenta como la respuesta que envía Dios para saciar esas ansias de realización y plenitud que toda persona humana experimenta. Y con ello, es también la respuesta a todo deseo de verdad, de libertad, de trascendencia, de felicidad auténtica y paz verdadera, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna.

Camino: ¿Sé descubrir la pedagogía y la sabiduría de Dios en cada circunstancia, aun las más adversas de la vida? ¿Sé interpretar los signos de los tiempos?

Vida: Señor Jesús: permite que al recibirte en la Eucaristía, encontremos en ti la mejor respuesta a nuestros más caros anhelos de trascendencia y plenitud.  Amén. 

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